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El lado oscuro de la tecnología
Un nuevo estudio, creado por Jabra, una empresa de soluciones para micrófonos en los autos, muestra que a pesar de que la tecnología ayuda a mantener ambas manos en el volante, la gente elige usar sus manos para todo menos para conducir.
Entre las actividades más comunes están el texting, hablar por teléfono, comer, cambiarse de ropa, operar los sistemas de GPS, gritarles a otros conductores e incluso realizar actos sexuales mientras conducen.
Ante tantos problemas, sólo 32% de los participantes reportó usar algún dispositivo de manos libres, algo que en muchas regiones es una ley.
Para los conductores, algunas de estas actividades les ahorran tiempo. 35% admitió ponerse o quitarse ropa mientras el auto está en movimiento y 23% declaró irse peinando, actividades que resultan peligrosas y que pueden derivar en lesiones serias.
La mayoría de los encuestados (72%) también admitió comer mientras maneja, aunque el resto aseguró que lo importante es la seguridad y no la comida.
Otros datos interesantes que encontró el estudio fue que 29% de los encuestados declaró haber besado a alguien al momento de conducir y un pequeño pero sorpresivo 15% aseguró haber tenido relaciones sexuales u otros actos sexuales mientras conducía.
En tanto, 28% confirmó enviar mensajes de texto mientras conducía, 13% reportó maquillarse en el auto, 12% admitió escribir y leer correos electrónicos al volante, 10% opta por el periódico o las revistas, 5% prefiere jugar videojuegos a poner atención en el camino y otro 5% admitió haberse rasurado mientras conducía.
La ira en la carretera aparece como un problema global en el que 63% reportó haberle gritado a otros conductores, siendo los franceses los de mayores ofensas.
En el tema de la edad, el grupo más joven (de 18 a 35 años) de la mayoría de los países es el que posee los peores hábitos de manejo, pero al mismo tiempo no sienten que dichas actividades sean tan peligrosas como lo perciben aquellos conductores de mayor edad.
Los japoneses resultaron los peores en cuanto a ofensas, pero su debilidad está en los videojuegos, películas, audiolibros y dispositivos de música, mientras que los británicos aparecen como los conductores más seguros y poseen un alto nivel de alerta en referencia a los comportamientos peligrosos.

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