Se mantiene estable en un tiempo no menor de cuatro meses en cada uno de los estadios de la primera etapa del proceso del cambio favorable. La variación transversal es inestable, con oscilaciones de duración efímera, que exceden del ámbito del estadio en la cual usualmente se manifiesta.
Las oscilaciones pueden ser causa de recaídas que se manifiestan por retroceso a cualquiera de las fases previas y de reincidencias cuando es al rechazo intenso al cambio y abandono del proceso con un tiempo mayor de un mes y un comportamiento similar al anterior del inicio del proceso de recuperación.
Segunda etapa del proceso del cambio favorable.
Cambio permanente de la motivación en las dependencias a sustancias.
Es consecuencia de una reorientación gradual, de un proceso por lo menos mayor de un año, obtenida en la primera etapa; la nueva conducta constante, debe continuar asimismo por un tiempo mayor de un año adicional; configura un nuevo estilo de vida mejor que el anterior, modificando rasgos de personalidad. El dependiente se torna en continente.
Motivación y Adicción.- Según los criterios de la curación social de las dependencias a sustancias en el referido dependiente coexisten dos modalidades de motivación: la normal y la anormal.
La motivación normal está enmarcada en los lineamientos de la motivación, congruente con los fines de supervivencia y adaptación, jerarquizada como lo plantean autores como Murray, H. (1938) y Maslow, A. (1975), pirámide de Motivos.
La motivación anormal es disruptiva, pone en peligro la supervivencia personal e inclusive puede comprometer a los familiares (ver posibilidad de trastornos genéticos en adictos a marihuana y malformaciones en sus hijos; consecuencias desfavorables en familias de alcohólicos), es invasiva, (a nivel metafórico comparable al cáncer psíquico); es inestable en los estadios intermedios de la motivación. Son estables en su desarrollo pero susceptibles de modificación los extremos: Rechazo intenso al cambio y la Identificación con el cambio.
En el proceso evolutivo del cambio de motivación, se acentúa en el corto plazo en un mismo estadio, la inestabilidad traducida en términos de oscilaciones transversales, como una expresión del conflicto motivacional de atracción- evitación entre la razón que aconseja el no consumo y la emoción hedonista que prefiere el consumo de la sustancia para obtener una gratificación inmediata.
Síntesis y conclusión de la adicción .-Las drogas parecen ser susceptibles de abuso por su capacidad para comportarse como refuerzos. Cada droga produce este efecto a través de mecanismos diversos y produce también diferentes efectos en otros sistemas, que modulan a su vez los efectos reforzantes y aversivos. La aparición de dependencia física y sintomatología abstinencial con el tiempo introducirá nuevas variables en forma de refuerzo negativo en esta compleja ecuación. A su vez las experiencias subjetivas serán vividas por individuos diferentes, con historias y circunstancias ambientales diferentes, que modularán el valor del refuerzo para cada uno.
Los datos actuales sugieren que la capacidad de una sustancia para acabar convirtiéndose en droga de abuso depende de su capacidadpara producir desde el inicio una activación de los sistemas cerebrales de recompensa, principalmente aumentando la actividad dopaminérgica en el núcleo accumbens. La estimulación dopaminérgica es responsable de que aumente la probabilidad de volver a consumir drogas a medio y largo plazo, pero también es responsable del aumento inmediato de la compulsión tras haber empezando a consumirlas. Cuando esta activación dopaminérgica se mantiene en el tiempo, lleva a mecanismo neuroadaptativos de tolerancia que producen un estado de hipodopaminergia basal, que se traduce clínicamente en un estado amotivacional que favorece el mantenimiento de la adicción. (Rubio, G. 2001).
La adicción es una versión patológica de la afirmación de Sigmund Freud: “Allá donde está el Id (ello), allá deberá estar el Ego (Yo) por que la motivación adquirida por el consumo de la sustancia después de su abuso varía cualitativamente y se apodera del individuo a través de los mecanismos neurobiológicos tornando dependiente al ser independiente, es decir privando de su libertad a la persona y además al identificarse con el objeto que causa el daño (la sustancia), se configura un cuadro que podría denominarse “ síndrome de drácula”. (Griebenow, W. 2005).
 |