Lo preocupante surge cuando el consumo se hace adictivo, los intereses disminuyen progresivamente y predominan los vinculados con la sustancia adictiva.
La adicción es una versión patológica de la afirmación de Sigmund Freud: “Allá donde está el Id (ello), allá deberá estar el Ego (Yo), por que la motivación adquirida por el consumo de la sustancia después de su abuso varía cualitativamente y se apodera del individuo a través de los mecanismos neurobiológicos tornando dependiente al ser independiente, es decir privando de su libertad a la persona y además al identificarse con el objeto que causa el daño (la sustancia), se configura un cuadro que podría denominarse “síndrome de drácula”.
Por lo tanto actualmente afirmamos que en la evolución de la motivación para dejar de consumir sustancias adictivas los pacientes atraviesan estadios psicológicos.
I. PRIMERA ETAPA: En relación a la sustancia.
1. Motivación intensa para mantener el consumo de la sustancia.
2. Motivación leve para mantener el consumo de la sustancia.
3. Motivación leve para el cambio de conducta.
4. Motivación intensa para el cambio de conducta.
5. Motivación de identificación con el cambio de conducta.
II. SEGUNDA ETAPA: Independiente de la sustancia.
Motivación independiente de la sustancia. Reorientación motivacional emocional cognitiva y de conducta. El paciente es curado socialmente, lo que significa que mientras no consuma la sustancia y no forme parte de su vida es útil y productivo para su entorno interno y externo.

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